Contraseñas a prueba de ataques
Las contraseñas son las llaves de todo, y casi todo el mundo las usa mal. Aquí verás por qué te delatan y cómo cerrarlas de una vez, sin memorizar nada.
- 8 min de lectura
- Nivel principiante
- Con examen al final
- Reutilizar es el error número uno: una filtración ajena abre todas tus cuentas.
- Contra la fuerza bruta lo que resiste es la longitud, no un símbolo raro.
- Aunque tu clave sea buena, si la web la guarda mal y la filtran, queda expuesta tal cual.
- La solución práctica es un gestor de contraseñas: una clave única por sitio, sin recordarlas.
Por qué tus contraseñas te delatan
Hay tres formas de que una contraseña te falle. La reutilización: usas la misma (o variaciones tipo Madrid2024, Madrid2025) en varios sitios, y cuando una web cae, prueban ese par en todo lo demás. La fuerza bruta: un ordenador prueba miles de millones de combinaciones por segundo, y una clave corta cae en segundos. Y las filtraciones: aunque tu clave sea buena, si la web la guarda mal, la roban tal cual.
Compruébalo tú mismo. Escribe un ejemplo (nunca tu contraseña real) y mira cuánto aguantaría:
100% en tu navegador: no se envía ni se guarda nada. Escribe un ejemplo, nunca tu contraseña real.
Empieza a escribir un ejemplo
Un gestor de contraseñas
Nadie memoriza cuarenta claves largas y aleatorias, y por eso intentarlo a mano siempre acaba en reutilización. Un gestor de contraseñas lo resuelve haciendo tres cosas por ti: genera una clave única por sitio, la guarda en una bóveda cifrada que solo tú abres, y la autocompleta. Solo memorizas una: la maestra. Y como es la única, puede ser larga de verdad.
Regla m8d Nunca repitas una contraseña. Una por sitio, larga y aleatoria. La longitud pesa más que los símbolos raros, y un gestor lo hace por ti.
Comprueba lo aprendido
Cinco preguntas. Acierta las cinco para dar la lección por superada.
Pregunta 1 de 5
¿Cuál es el error número uno con las contraseñas?
Comentarios
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